Cuidar a un bebé es mucho más difícil que practicar deportes

Por:  - sábado 12 enero, 2019

Alegría, felicidad y emoción: eso es lo que todos los nuevos padres deben sentir al momento de ver a su bebé llegando a este mundo. Pero muchas veces también se sienten tristes, ansiosos, deprimidos y agotados. Esos sentimientos son los que pueden hacer que la crianza sea difícil y haga dudar de uno mismo como padre o madre. Sin embargo, no siempre son causados por hormonas o fatiga.

Genial.guru elaboró una lista de razones por las que puedes sentir que ser padre es demasiado agotador.

1. El impulso de querer ser perfecto

Investigadores de la Universidad de Bélgica llegaron a una conclusión interesante: un mayor riesgo de agotamiento de la paternidad está asociado con padres de educación superior, ya que están bajo mucha presión para ser los mejores y más exitosos en lo que están haciendo. Pero la verdad es que, a veces, los estándares que establecemos para nosotros mismos pueden ser poco realistas y llevar a problemas de cansancio y salud mental.

Bajar tus estándares y escuchar más a tu hijo puede ayudar. No necesitas ser el padre perfecto, solo debes ser la persona que tu niño necesita.

2. Expectativas poco realistas de los medios sociales

Los medios sociales pueden ser un factor muy estresante para un nuevo padre. La gente empieza a preocuparse por el aspecto más que por las emociones. Quizás es por eso que Instagram es el sitio web que causa mayor depresión, ansiedad y falta de sueño. Y eso no es lo que necesita un nuevo padre. Recuerda que mucho del contenido que vemos en línea ha sido editado y representa solo unos momentos de la vida de una persona. Necesitas cuidar de ti, de tu bebé y no preocuparte por nada más.

3. Sentir que no puedes tomar un descanso

Los primeros meses de vida de un bebé son monótonos y agotadores. Es como intentar correr un maratón cuando estás lejos de estar en buena forma. Y por más difícil que sea, no tienes días de enfermedad ni vacaciones, y no puedes renunciar. Según un estudio, las nuevas mamás no comienzan a disfrutar de su bebé hasta que este cumple los 6 meses, porque siguen luchando para aceptar el evento de cambio de vida que las convirtió en madres. Si sientes que estás a punto de darte por vencido, no dudes en pedirles a tu familia o amigos que te ayuden con el bebé o con las tareas del hogar.

4. Demasiadas responsabilidades

Ser padre significa hacer múltiples trabajos. Eres un cocinero, enfermero, profesor, entrenador, y así por el estilo. Esa cantidad de responsabilidad puede ser muy abrumadora. De hecho, un estudio confirmó que cuanto más inviertas en ser padre y en la crianza de tus niños, mayor será la probabilidad de tener depresión o ansiedad. Para evitar esto, deja que tu hijo tome la iniciativa. Pregúntale que quiere hacer o comer y pídele que guarde sus juguetes.

5. Sentirte como si estuvieras perdiéndote a ti mismo

Lo que más puede contribuir a estar mentalmente agotado y despersonalizado es la sensación de que ya no te perteneces a ti mismo, porque atiendes todas las necesidades de tu hijo. Al final del día, probablemente te sientes cansado de que te toquen.

A medida que los bebés crecen, desarrollan un sentido de sí mismos y se dan cuenta de que las personas que los rodean son gente que necesita su propio espacio. Un poco de tiempo para ti puede ser la clave aquí. Al menos 15 minutos para tomar una ducha, hacer ejercicio o leer en paz pueden hacer que te sienta más renovado, como tú nuevamente.

¿Alguna vez has experimentado agotamiento como padre o madre? ¿Qué te ayudó a sentirte mejor? ¡Comparte tu experiencia con nosotros y con otros padres en los comentarios a continuación!

Foto de portada SolStock / E+ / Getty Images

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