El 9-1-1 desaparece en Puerto Rico por culpa del COVID-19

Por:  - jueves 22 octubre, 2020

Los dos Centros de Recepción de Llamadas del Negociado de Sistemas de Emergencias 9-1-1 fueron cerrados luego de que empleados de ambas instalaciones arrojaran positivo a COVID-19.

El secretario de Seguridad Pública hizo el anuncio en breves expresiones difundidas esta noche.

“Esta noche se tomó la determinación de cerrar los Centros de Recepción de Llamadas del Negociado de Sistemas de Emergencias 9-1-1 (NSE911) luego de que empleados de ambas instalaciones reportaran resultados positivos al COVID-19. Para garantizar la continuidad de las operaciones y que las emergencias sean atendidas correctamente, se utilizará el Despacho del Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD), conocido como Control Central, que opera 24 horas con personal debidamente adiestrado”, sostuvo el funcionario.

Janer sostuvo que, para informar situaciones de emergencia, deben llamar al 787-724-0124. El personal del Despacho canalizará las llamadas con las agencias de respuesta municipales o estatales correspondientes para cada emergencia. De igual forma, pueden llamar al 787-343-2020 para comunicarse directamente con la Policía.

Por su parte, la oficial de prensa del Departamento de Seguridad Pública, Kiara Hernández, dijo a El Nuevo Día que cuando usuarios llaman al número primero indicado y rebota al directorio es que las líneas están saturadas.

“Se han recibido decenas de llamadas de personas para hacer prueba. Eso evita que otras personas con emergencias reales puedan comunicarse”, sostuvo.

Por su parte, durante una entrevista con NotiCentro, el comisionado del NMEAD, Nino Correa, señaló que “estamos resolviendo el problema con la capacidad que podamos tener. Ahora, si la gente empieza a hacer pruebas a ver si es verdad o no que lo cogen (el teléfono), pues es muy probable que no lo cojan porque los muchachos está ahora allí… se mandaron a buscar dos personas más. Y con cuatro te puedo garantizar que como quiera va a ver gente que llame y tendrá que esperar a ver si la llamada la cogen”.

Mientras, los empleados que tuvieron o pudieron haber tenido contacto con las personas afectadas, fueron puestos en aislamiento y se realizarán las pruebas para detectar COVID-19 en los próximos días, como establecen los protocolos del Departamento de Salud.

Ambos edificios serán descontaminados y próximamente se informará la fecha en que reanudarán las operaciones.

En el 2019, según datos provistos en ese entonces por la UTC, se recibían -en promedio- 5,000 llamadas diarias, de las que 800 a 1,000 son emergencias.

Después del anuncio, varios alcaldes, como Ramón Luis Rivera, de Bayamón, y Carmen Yulín Cruz, de San Juan, informaron números a los que pueden llamar sus residentes.

El secretario de Seguridad Pública hizo el anuncio en breves expresiones difundidas esta noche.

“Esta noche se tomó la determinación de cerrar los Centros de Recepción de Llamadas del Negociado de Sistemas de Emergencias 9-1-1 (NSE911) luego de que empleados de ambas instalaciones reportaran resultados positivos al COVID-19. Para garantizar la continuidad de las operaciones y que las emergencias sean atendidas correctamente, se utilizará el Despacho del Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD), conocido como Control Central, que opera 24 horas con personal debidamente adiestrado”, sostuvo el funcionario.

Janer sostuvo que, para informar situaciones de emergencia, deben llamar al 787-724-0124. El personal del Despacho canalizará las llamadas con las agencias de respuesta municipales o estatales correspondientes para cada emergencia. De igual forma, pueden llamar al 787-343-2020 para comunicarse directamente con la Policía.

Por su parte, la oficial de prensa del Departamento de Seguridad Pública, Kiara Hernández, dijo a El Nuevo Día que cuando usuarios llaman al número primero indicado y rebota al directorio es que las líneas están saturadas.

“Se han recibido decenas de llamadas de personas para hacer prueba. Eso evita que otras personas con emergencias reales puedan comunicarse”, sostuvo.

Por su parte, durante una entrevista con NotiCentro, el comisionado del NMEAD, Nino Correa, señaló que “estamos resolviendo el problema con la capacidad que podamos tener. Ahora, si la gente empieza a hacer pruebas a ver si es verdad o no que lo cogen (el teléfono), pues es muy probable que no lo cojan porque los muchachos está ahora allí… se mandaron a buscar dos personas más. Y con cuatro te puedo garantizar que como quiera va a ver gente que llame y tendrá que esperar a ver si la llamada la cogen”.

Mientras, los empleados que tuvieron o pudieron haber tenido contacto con las personas afectadas, fueron puestos en aislamiento y se realizarán las pruebas para detectar COVID-19 en los próximos días, como establecen los protocolos del Departamento de Salud.

Ambos edificios serán descontaminados y próximamente se informará la fecha en que reanudarán las operaciones.

En el 2019, según datos provistos en ese entonces por la UTC, se recibían -en promedio- 5,000 llamadas diarias, de las que 800 a 1,000 son emergencias.

Después del anuncio, varios alcaldes, como Ramón Luis Rivera, de Bayamón, y Carmen Yulín Cruz, de San Juan, informaron números a los que pueden llamar sus residentes.

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